Por Luis Rossi.
A nadie ha dejado indiferente el hecho de que el Concurso se prolongue en el tiempo más de un mes, como pasará en el 2019, tras conocerse el calendario y el alto número de inscritos.
Un total de 24 funciones en Preliminares, junto con la suma de un día más para las fases de Cuartos y Semifinales, está provocando el debate entre aficionados, participantes y profesionales de los medios durante estos días.

En las Bases del COAC no se especifica el que no se pueda rechazar la condición.



Atendiendo a las Bases del COAC (según el artículo 9.3), las cabezas de serie deben cerrar las funciones, lo que ha hecho que, desde la Junta del Patronato, se haya desestimado sumar más agrupaciones por sesión, quedándose en seis y siete grupos los fines de semana.

A tenor del número de las cabeza de serie, condición adquirida por la posición lograda en el COAC pasado –descartando los grupos que no participan el próximo- hay que añadir a los grupos semifinalistas, parte de los de Cuartos.

Precisamente, este tema lo ve Enrique García Rosado, como un “desagravio” para las cabezas de serie, puesto que “ya no tienen privilegio alguno sobre las que pasan a Cuartos”.

Manolín Santander, uno de los directores de la comparsa de Juan Carlos Aragón, deja claro a elpasacalles.es que con el Concurso tan extenso, a un grupo “le puede tocar el primer día en enero y luego hasta el 18 de febrero no volver”, cuestionándose sobre “qué ventaja tiene haber quedado semifinalista”.

El director de ‘Los Luceros’, Ángel Subiela, también mantiene la opinión de lo “perjudicial” que resulta unas Preliminares tan extensas. “La primera vez que escuchen la comparsa, no tendrá nada que ver con la segunda, porque puede haber casi un mes entre una y otra actuación”, comenta el veterano director.

También el autor de chirigotas, José Antonio Vera Luque, sostiene que con las sesiones de seis grupos no perjudica, pero sí si el número es mayor. Como alternativa plantea que los cabezas de serie se considere en parte con lo conseguido el año anterior, pero también “teniendo en cuenta el histórico de cada autor”.

Por su parte, el autor Fran Quintana entiende que “desde el punto de vista carnavalesco y del espectáculo es beneficioso esperar el plato fuerte al final”, aunque entiende que se pierde el sentido por la cantidad de funciones. Coincidiendo en este asunto también con Vera Luque. Incluso pide su desaparición “si al final se llena el teatro”, algo que coincide con Manolín Santander.

Al margen de estas declaraciones, según ha podido saber elpasacalles.es, algunas de las cabezas de serie plantean la posibilidad de rechazar tal condición, al considerar que no se están viendo beneficiadas.


Aunque en las Bases no se especifica el que no se pueda rechazar la condición, se podría realizar, entre otras, de dos formas distintas. Una de ellas, la más complicada, es que se unan las cabezas de serie y se produzca un rechazo en bloque, de tal forma que se presione para que este procedimiento se lleve a cabo. A partir de ahí la pelota estaría en el tejado del Patronato y del Consistorio.

La otra forma, más rocambolesca, es la eludir la norma sin incumplirla. Se trata de hacer una pirueta, cambiando los componentes de tal forma que se vea un cambio de grupo y ahí el Reglamento es claro (VER Artículo 9.2). Tras el sorteo, se podrían volver a inscribir los componentes y, aunque sería una forma muy llamativa de enmendar el asunto, estaría dentro de la legalidad.

En cualquiera de los casos, desde hace tiempo se viene hablando del papel de las cabezas de serie y lo beneficioso o perjudicial de tener esta condición. Para Santander, la mejor alternativa es “bombo natural”, es decir, el sorteo puro. Mientras que para Remolino, el privilegio podría estar en cantar los últimos días. Subiela entiende que este año debe ser un punto de inflexión porque “nos vamos a cargar el Concurso”.

La cuestión es que aquel grupo que decidiera prescindir de ser cabeza de serie, tendría que estudiar si esto es posible, ya que en las Bases no aparece explícitamente la prohibición de rechazar la condición. El debate está servido.