L.Rossi
Cádiz son sus pueblos; sus pueblos son Cádiz. Una verdad que hace años se pone en práctica de un lado a otro de la provincia. Como muestra de ello, están las coplas de Carnaval y lo que se le canta a la capital desde la provincia y viceversa. El pasado sábado tuvo lugar las diferentes tomas de investiduras de los municipios gaditanos, dándose un hecho curioso en una población “amante” de las cosas de Cádiz. Máxime cuando se trata de Carnaval, donde las referencias  a los poetas gaditanos van más allá de la propia fiesta.

Es el caso de Conil de la Frontera, donde su alcalde, Juan Bermúdez, toda vez que se alzó con el bastón de mando -con cierto suspense tras la renuncia de la candidata del PSOE- comenzó su mandato narrando un discurso donde “el poeta del pueblo y para el pueblo”, como comentó el regidor, Juan Carlos Aragón estuvo presente. En primer lugar aludiendo a una de sus coplas, una cuarteta del popurrí de Los Ángeles Caídos, donde habla del municipio conileño como un premio y no un castigo divino: “Y no irán a Conil una noche de primavera”.

No se quedó el regidor de IU en la anécdota, sino que argumentó la elección de estos versos, “porque él conocía Conil, y supo amarlo, al igual que ese amor es el que nos trae a los servidores públicos a estar hoy aquí, a ser la palabra y la acción de nuestro pueblo, para como no puede ser de otra manera, mandar obedeciendo al mismo”. Además, proseguía dejando claro que haría referencia a sus coplas varias veces más, “porque su voz, sus letras, conseguían hacer llegar la voz del pueblo a las conciencias de quienes, como nosotros, estamos para servirlos”. Para continuar haciendo una referencia a la citada comparsa: “Él ya lo dijo alto y claro: Yo quiero ser tu compañero, y cuando digas tú por mí, por ti primero.

Poco después el propio Bermúdez volvió a referirse al desaparecido poeta de La Laguna, para mostrar gratitud a su familia por la responsabilidad que conlleva el cargo de alcalde. Y lo hizo leyendo el siguiente texto, extraído del pasodoble de Los Mafiosos:

“para seguir viviendo
hace falta una sonrisa
hace falta la sonrisa descalza
la sonrisa contagiosa y caliente
la sonrisa que es como la esperanza
y la sonrisa inocente
sonrisa que es como la luz
del faro de la humanidad
sonrisa que en quien se fabrica
su boca bonita abre de par en par
la sonrisa es un te quiero
que da calambre en el alma
y por poquito que valga
ya vale más que el dinero
la sonrisa es la campana
que anuncia pura la vida
un amor a la medida”.

Para referirse al compromiso para con la ciudadanía, el conileño aludió al popurrí de la comparsa La Gaditaníssima:

“Como si fuera un cañón
Hace falta una canción
Que apunte clara a las sienes
De gobiernos que gobierne
Sin escuchar nuestra voz”.

El recién reelegido alcalde de los conileños, conileñas y conileñes -como diría er Chele Vara-, también expuso en su misiva referencia chirigoteras de Aragón, para ensalzar sus capacidad dialogante, con este extracto de pasodoble de Las Ruinas Romanas:

“Yo tengo mi casa abierta
por si alguien quiere entrar
que no me pida permiso
por si alguien quiere entrar
y tengo por casapuerta
la mitad del paraíso”.

Finalmente, Bermúdez hacía hincapié en la necesidad de hacer bien el trabajo durante estos años “porque si no, los poetas no del pueblo, sino para el pueblo, como Juan Carlos Aragón, se encargarán de recordarnos que en su nombre también podemos ser condenados a castigos divinos”. Rematando su primer discurso como máximo edil de la nueva legislatura conileña con el ya citado popurrí de Los Ángeles Caídos:

“(castigo divino): no hallarán más hogar que el desierto.
(castigo divino): no verán un eclipse de luna.
(castigo divino): no podrán pronunciar sus palabras.
(castigo divino): no serán libres como cualquiera.
(castigo divino): no querrán que los mire la gente.
(castigo divino): y no irán a Conil una noche… de primavera”.

Cabe destacar que entre los ediles de la corporación conileña hay aficionados al Carnaval, como David Tamayo, incluso componentes de la chirigota conileña (este año ‘Los Turoperadores’), como Jorge Sánchez. Además, el acto final de campaña de la coalición de izquierdas estuvo amenizado por la propia comparsa de Juan Carlos Aragón.