Para acabar con el reportaje sobre los 25 años de la chirigota Los Borrachos, dejamos aquí la tercer y última parte del texto escrito por Luis Rossi.

En los años 70, el realizador de Televisión Española, Valerio Lazarov, importó de su país natal, Rumanía, el concepto de un grupo de ballet que no fueran meros acompañantes de los artistas. Así lo presentó en ‘¡Señores y Señoras!’, programa espectáculo de variedades que se emitían los sábados por la noche. El Ballet Zoom tuvo tanto éxito que hasta grabaron un LP con su canción más popular, ‘Las brujas de Salem’. El look de los años 70, el rollo disco, las músicas bailables y esas “hechuras” con las mallas que presentaban, eran la excusa perfecta para ponerla en práctica en la chirigota surrealista. Y a más de uno le vino a la mente el éxito de la cuarteta de los Bee Gees en ‘Los Piconeros Galácticos’ para seguir con la idea. Era la nueva apuesta.


Personaje extremo
Sin embargo, el éxito llegó por el plan B. Selu dejó la comparsa y se decantó por la chirigota como componente y lo hizo por la puerta grande. Tras el primer pase, se colocó en el centro de la agrupación, a pesar de su carácter introvertido (aunque no lo demuestre).
El 14 de febrero se iniciaba el Concurso de 1992 con las Semifinales en sesión de tarde y noche. Por la noche se estrenaba el ‘Ballet Zoom Zoom’ causando una gran respuesta de los aficionados. Pero su competidor directo sería su hermana. Al día siguiente en sesión de tarde actuaría ‘El que la lleva la entiende’ y, al margen de la curiosidad de estrenar dos chirigotas, la sorpresa fue histórica. En la primera actuación Selu no cantó, cosa que no extrañaba porque no solía hacerlo en la chirigota. Tanto Yuyu como Erasmo, sí participaron de la primera puesta en escena.

Ya en las crónicas de los medios destacan la chirigota, a la que empezaron a llamar con un sobrenombre. Cádiz, tierra de apodos, donde un jugador de fútbol se convierte en mago, una chirigota histórica debía tenía su propio nombre: ‘Los Borrachos’.

La idea surge una noche cuando los autores se hallaban de madrugada en la extinta discoteca ‘Holiday’ y apareció un varón en estado ebrio, mojado de la playa, con sus gargajillos y su saco de coquinas queriendo entrar. De ahí sale esa idea, según Ubera, del “típico borracho gracioso que no se mete en líos”, así como las coletillas del pasodoble que cayeron de pie en el Falla: “ele” o “ahí llevar razón” .

El triunfo de Baco -como el célebre cuadro de Velázquez- estaría a punto de consumarse. Y no sólo por el tipo, la interpretación y puesta en escena, sino por una serie de letras críticas con humor como los pasodobles a los pseudopoetas, a los derrotistas o a la ley Corcuera conocida como la de “la patada en la puerta”. Esta letra, según Ubera, fue acabada poco antes de cantarla en la Final por el Yuyu, aun a sabiendas que no cantaría en la misma.


Los cuplés de las inclemencias meteorológicas (uno de los primeros cuplés del Selu) y de las obras de la reja del puerto de Cádiz, les hicieron alcanzar la gloria, junto a un popurrí que marcó la línea a seguir. No hay que olvidar la presentación, utilizando la idea de ‘Los Sanmolotropos’ de versionar el tango de Las Viejas Ricas, pero en esta ocasión cantado al revés. Una idea de Erasmo que tuvo un éxito brutal.
Hay dos versiones del por qué José Guerrero no estuvo en la Gran Final cantando con su chirigota. Una de ellas por el azar, una supuesta echada a suertes y que fue el nombre del Yuyu el primero que salió. Sin embargo, fuentes internas dejan claro que fue el propio grupo el que votó la decisión porque “Yuyu estaban trabajando en el concurso para Canal sur y faltó a muchos ensayos”. Sea como fuere, este hecho fue premonitorio para la posterior separación.

Del éxito al fin de ciclo
Pero antes de esto, llegó el momento de recoger los galones. El primer premio fue el triunfo en el Concurso, pero lo que vino después superó todo lo demás. Comenzaba el Selu sus pinitos como guionista y la chirigota era llamada a los platós de televisión. El tipo de humor no era nada localista y se parecía puramente a un personaje teatral, lo que hizo que el éxito tuviera carácter nacional. Numerosas actuaciones por toda España, destacando la que protagonizaron en la Expo92 o en Sitges, lugar poco habitual de paso de agrupaciones gaditanas. Tal nivel de contratos con los 18 componentes, que hasta hacían equipos titulares y reservas para ir a los sitios. Una auténtica locura para una gente tan joven.

Con el tiempo, sacaron dos discos compactos de canciones que, aunque firmaron por tres años, el último nunca vio la luz, según el propio Selu “porque no quiso el grupo”. Al igual que Enrique Villegas con sus Beatles, las canciones eran originales bajo el título de “Borracho, pero macho” (que le daba nombre al álbum) o la que más perduraría en el tiempo, las sevillanas “¿Quién me mandaría a casarme?”.
Pero ésta no sería la única aportación extracarnavalesca, ya que en años posteriores serían los creadores de la sintonía del programa de Carlos Herrera en Canal Sur, ‘Así es la vida’ que se estrenó en 1993. Selu participaría como guionista de Los Morancos, al igual que Jesús Murciano; Yuyu, que ya colaboraba con Canal Sur haría de la radio su medio de vida, con un posterior salto nacional en la SER; Erasmo cambiaría de vida y se iría a Madrid como representante y Manuel Tallafé trabajaría como actor, llegando, con el tiempo, a interpretar a Miguel de Cervantes en el Congreso de los Diputados.

La estela triunfadora la recogería al año siguiente el Selu, ya en solitario, con la chirigota ‘Con el sudor del de enfrente, pero llamarnos los ricos’. Una ruptura que puso fin a un ciclo de cinco chirigotas en cuatro años irreverentes, surrealistas, disparatadas y, ante todo, callejeras, que marcaron una época en el Concurso de Agrupaciones.

AQUÍ PUEDES LEER EL PRIMER CAPÍTULO EL REPORTAJE 

Losborrachos

Aquí dejamos otra parte de este artículo escrito por Luis Rossi y publicado en la revista ‘El Pasacalles de Carnaval’ (Depósito legal CA14-2017) Todos los derechos reservados (c)